Agua dulce. A la derecha Volcán Masaya. A la izquierda, nada. Laguna de Apoyo. Antes de que lleguen las lluvias quise traer a N donde tantos domingos embarazada disfruté. Mamá la carga, cual africana. (encaja). eLLa sabe, eLLa entiende, que hay que agarrarse fuerte. El agua es pura calma, pronto cubrirá su cuerpo. Sin bochorno alguno, mi letra favorita del abecedario se relaja, suelta pies, mueve manos. Inunda el vacío con sonidos Nikitienses. El sol calienta. Sus mofletes se tornan rosados. Y el Volcán Masaya, al otro lado, fumando...








