De este fin de semana de mocos nikitienses incansables y tos seca (que impidió durmiera más de 1 hora seguida), de escuchar un "m a m á" tristón de una N de Nikita inquieta, irritable... malita, en una palabra... me quedo con esta foto. Zoe vino a casa el Sábado y aunque salimos a comer y la pasamos de maravilla, al volver, estuvieron jugando en mi cama, quedándome con la sensación que fue su ratito de gloria.Estamos agotadas, a ver cómo afrontamos la semana. Esos mocos no tienen fin...





Pero Nicaragüenses. Que se llamen igual no significa que sean las mismas. Tienen idéntica forma, el mismo tamaño, color, dibujitos... pero no, no saben igual que las galletas MARIA españolas. Y eso le digo a N de Nikita, mientras chupetea su galleta, que si esa le gusta, que espere, que guarde ganas, pues cuando lleguemos a España y pruebe la auténtica galleta (la de toda la vida), no habrá 1 de sus 7 dientes que no desee incarle a tremendo-delicioso-manjar... 