El pelo de Nikita. De color rubio y sedoso. Con brotes anaranjados. Sus cejas también llegan. Mismo tono que el pelo de la cabeza.
Y a la espera de poder jugar con sus coletas, mamá le cuenta el cuento del Loro Elvis (ese libro le gusta horrores) y dice así:
"Al Loro Elvis le encanta en el espejo mirarse y con mucha gomina, el pelo de la cresta peinarse"
Y pienso, si lo leo muchas (muchas) veces, quizás, por un segundo, el pelo de N de Nikita llegue todavía más rápido!!!
Deseos de trenzas, moños, coletas, espigas, lazos y pinzas... en la cabeza.




























Pero Nicaragüenses. Que se llamen igual no significa que sean las mismas. Tienen idéntica forma, el mismo tamaño, color, dibujitos... pero no, no saben igual que las galletas MARIA españolas. Y eso le digo a N de Nikita, mientras chupetea su galleta, que si esa le gusta, que espere, que guarde ganas, pues cuando lleguemos a España y pruebe la auténtica galleta (la de toda la vida), no habrá 1 de sus 7 dientes que no desee incarle a tremendo-delicioso-manjar... 
















