Estamos de luto bebé. Ayer, una compañera de trabajo de mamá, de la Cruz Roja Holandesa, su nombre era Esther, murió en Honduras, en su casa, de un ataque al corazón. Lo que más me afectó fue escuchar que murió sola, lejos de su familia y amigos, al otro lado del océano atlántico. Con ella hablé hace apenas unos días, siempre con su sonrisa traducida a un español con acento divertido. A veces la vida tiene este sin-sentido Nikita. Hoy es un día de luto, pocas ganas de ir a trabajar.
Pero Nicaragüenses. Que se llamen igual no significa que sean las mismas. Tienen idéntica forma, el mismo tamaño, color, dibujitos... pero no, no saben igual que las galletas MARIA españolas. Y eso le digo a N de Nikita, mientras chupetea su galleta, que si esa le gusta, que espere, que guarde ganas, pues cuando lleguemos a España y pruebe la auténtica galleta (la de toda la vida), no habrá 1 de sus 7 dientes que no desee incarle a tremendo-delicioso-manjar... 
















